El Grupo de empresas Fernández y Calzada comenzó su andadura en el año 1974. El matrimonio formado por Julio Fernández y Filo Calzada, abrieron la primera floristería, en Salamanca, en este año. Poco después, se incorporaron sus hijos, Julio y A. Javier, los que continuaron con la apertura de una nueva tienda en el año 1986 en esta misma ciudad.
La calidad, tanto en el producto como en el servicio siempre ha sido la gran preocupación de esta empresa, debido a esto y buscando una mayor calidad y variedad de flor natural crearon, a finales de los 80, una empresa de importación y distribución de flor natural y artículos de floristería. Esta empresa experimentó un gran crecimiento rápidamente, convirtiéndose en una referencia para las floristerías de toda España en cuanto a la flor de calidad. Así, en poco tiempo tenían clientes en todas las partes de España.
Al mismo tiempo del nacimiento de esta empresa de importación se instaló en Salamanca un almacén de venta al mayor para toda la zona y provincias limítrofes. Siendo una empresa importadora de Planta y Flor cortada holandesa para los clientes de toda España.
La tercera tienda en Salamanca la instalaron en el año 1996 la de mayor tamaño hasta ese momento con más de 150 m2. Estas tres tiendas que configuran su despliegue en Salamanca están en pleno centro de la ciudad.
En el año 1999 y siguiendo la fórmula empleada en sus floristerías de salamanca decidieron salir de esta ciudad eligiendo Madrid como primer punto. Así en la céntrica C/ Goya nº 28, podemos encontrar Mayo floristería. Esta tienda está en un local de dos plantas cuyas instalaciones ocupan una superficie cercana a los 250 m2.
Esta empresa familiar no ha perdido su vocación de innovación y crecimiento siempre experimentando y buscando nuevas formas de llevar el arte con la flor a todos sus clientes. Esta tienda virtual es muestra de ello, aquí siempre encontrará nuevos artículos, ofertas y sugerencias para transmitir sus sentimientos ya que al fin y al cabo, cuando se regalan flores éstas sirven para felicitar, transmitir una alegría e incluso en algunos casos transmitir el dolor en caso de fallecimientos.
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