El Caserío de San Benito hace mas de quince anos que abrió sus puertas, fue en principio un proyecto utópico de Antonio y Esperanza, quienes se decidieron a levantar de la nada este restaurante tan diferente.
Hoy todo son alabanzas hacia su acierto por su buen hacer. Todo se debe a una singular regla:
Antonio G. desde joven es un apasionado de las antigüedades, la historia y la arquitectura popular.
Caserío de San Benito, pretendió en sus orígenes y pretende ser hoy día una idea distinta de restauración andaluza, tanto en su diseño como en su cocina.
A la entrada del restaurante hayamos un patio con una glorieta en el centro y una fuente de piedra, esta nos conducirá al interior de la casa donde encontraremos aun ambiente hogareño.
Es una casa de campo andaluza, ambientada con antigüedades de estilo S>XVIII, y su construcción con materiales nobles de edificios antiguos ya desaparecidos por el paso del tiempo. Reuniendo las características propias de un lugar único y evocador.
En el que juegan un papel muy importante el contraste de la cal, la madera, y la luz, creando un ambiente acogedor y sosegado, en donde el reloj del tiempo se detiene y da paso al lento consumo de la vela.
Todo el restaurante gira en torno a una gran chimenea, bajo las faldas de las mesas el más singular de los detalles: El Brasero con ascuas recién sacadas de la chimenea, favoreciendo este detalle a crear un clima calido y familiar.
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